Horror
El automóvil de la muerte
A Enrique Díez-Canedo
Los campesinos estaban indignados, con esa indignación que atropella por todo, que no mide ya…
Un mensaje del más allá
Conocí al Cavalieri Cesare Rinaldi a principios de 1931, viajando en un rápido diurno de Génova a Roma. El tren se hab&…
Los que ignoran que están muertos
Los muertos — me había dicho varias veces mi amigo el viejecito espiritista, y por mi parte había encontrado, varias veces tam…
El aparecido
La cosa del mundo a la cual los filósofos otorgan menos fe es a los aparecidos. No obstante, si el caso extraordinario que voy a cont…
Médium
Soy un hombre intranquilo, nervioso, muy nervioso; pero no estoy loco, como dicen los médicos que me han reconocido. He analizado tod…
Deja A Los Muertos En Paz
Deja a los muertos en paz (La? die Toten Ruhn) es un relato de vampiros del escritor alemán Ernst Raupach (o bien de Ludwig von Tieck…
Quiénes serían
Por los años de 182.. . vivían en Bogotá en una espaciosa casa del camellón de Las Nieves, sitio en ese entonces…
La Cegua
Hace mas de doscientos años, en un pueblito de Cartago, vivía una mujer muy hermosa, la más linda del pueblo. Bella com…
El Vampiro
— Sí —dijo el abogado Rhode—. Yo tuve esa causa. Es un caso, bastante raro por aquí, de vampirismo. Rogelio Castelar, un hombr…
La última pena
A la hora de la siesta llovía el sol sus candentes púas en el escueto patio del Palacio de Justicia y una andrajosa muchedumbr…
Una noche de verano
El hecho de que Henry Armstrong estuviera enterrado no era motivo suficientemente convincente como para demostrarle que estaba muerto: siemp…
Los bebedores de sangre
Chiquitos:
¿Han puesto ustedes el oído contra el lomo de un gato cuando runrunea? Háganlo con Tutanka…
Las lavanderas nocturnas
He aquí, en mi opinión, la más siniestra de las visiones del miedo. Es también la más difundida pues cre…
La casa del lago
Paseándome sobre el lago de Ginebra vi, al pasar por delante de un viejo castillo abandonado, el terror impreso en el rostro de mi b…
El hombre que ríe
Señor doctor, yo soy Tony Garnier, el famoso clown Tony Garnier, que poseí el raro secreto de la risa. Yo soy el hombre que r&…
Los suicidios
Leía hace pocas noches, en la gacetilla arlequinesca de nn periódico, la noticia de un suicidio recientemente acaecido. El p&a…
La tumba
El diecisiete de julio de mil ochocientos ochenta y tres, a las dos y media de la mañana, el guarda del cementerio de Béziers,…
Ligeia
Y allí dentro está la voluntad que no muere. ¿Quién conoce los misterios de la voluntad y su fuerza? Pues Dios n…
La madre de las enfermedades
Se llama Unguymaman, o sea, Madre de las
Enfermedades. Vive en las aguas profundas y sale
a la superficie en las noches oscuras, tempestuosa…
De caza
Una vez tuve en mi vida mucho más miedo que las otras. Hasta Juancito lo sintió, transparente a pesar de su inexpresión…