Horror
Venganza
Las cosas iban de mal en peor. Los mineros abusaban cada vez más para burlar a los campesinos. No era sola la culpa de ellos; eran &i…
Ligeia
Y allí dentro está la voluntad que no muere. ¿Quién conoce los misterios de la voluntad y su fuerza? Pues Dios n…
Mi crimen favorito
Después de haber asesinado a mi padre en circunstancias singularmente atroces, fui arrestado y enjuiciado en un proceso que dur&oacut…
El origen del diluvio
..La tierra acababa de experimentar su primera incrustación sólida y hallábase todavía en una obscura incandesce…
Una vendetta
La viuda de Pablo Savarini habitaba sola con su hijo en una casita pobre sobre las murallas de Bonifacio. La ciudad, construida sobre un s…
El ahogado
Sebastián dejó el montón de redes sobre el cual estaba sentado y se acercó al barquichuelo. Una vez junto a &eac…
Historia De Mariquita
Guadalupe Dueñas (Guadalajara, México, 1920-2002)
Fue becaria del Centro Mexicano de Escritores (1961-1962). Fue analista de…
El sillón de nieve
Por el camino de la montaña que llega a Megéve, en el mes de enero, en pleno invierno, avanzaba el automóvil, como sob…
Tristán el sepulturero
II
El, tio Corneja apareció en aquellos instantes en el umbral de una puertecita que comunicaba la taberna con los dem&aacut…
Un fenómeno inexplicable
Hace de esto once años. Viajaba por la región agrícola que se dividen las provincias de Córdoba y de Santa Fe, p…
El reloj
Porque todos sus días, dolores, y sus ocupaciones,
molestias, aún de noche su corazón no reposa.
-Ec…
Nocturno
La amenaza había quedado en Roberto como un presagio de desgracia.
Sí, humílleme, pero algún día, si Di…
El dedo medio del pie derecho
En el calor de un mediodía de verano la vieja casa Manton no era fiel a sus tradiciones. Era de la tierra, terrenal. La luz de sol la…
El horla
19 de agosto
Lo mataré. ¡Lo he visto! Anoche yo estaba sentado a la mesa y simulé escribir con gran atenció…
La agonía de La Garza
Vuelto a mi playa querida, pregunté por los míos. Mi playa es esa costa chata y riscosa que se duerme en línea temblona…
Cazando nutrias
Habían salido temprano de las casas. Desde Corrientes soplaba el viento norte, cargado de ese polvillo rojizo
que levanta en sus t…
El muro
Otro leproso y yo nos arrastramos con precaución hasta el píe del muro, y miramos a lo alto. Desde el sitio donde est&aacut…
El Potro Salvaje
Horacio Silvestre Quiroga Forteza (Salto, Uruguay, 31 de diciembre de 1878 - Buenos Aires, Argentina, 19 de febrero de 1937), notable cuenti…
La muerte
Se llamaba... ¿cómo se llamaba?... A veces pierdo la memoria... Elena, sí; creo que se llamaba Elena. ¡Qué…
Las panteras y el templo
Y sin embargo sé que algún día tendré un descuido, tropezaré con un mueble o simplemente me temblar&aacu…