Poesía
Los tres reyes magos
––Yo soy Gaspar. Aquí traigo el incienso.
Vengo a decir: La vida es pura y bella.
Existe Dios. El amor es inmenso.
…
La musa eterna
—Mi querido poeta: ya sabe usted que las mujeres tenemos el derecho de ser curiosas... Pero bien, yo quiero formularle a usted una pregunta,…
A una mujer
Después de destrozarme
el pecho, ingrata mía,
tus encendidos labios
me mandan mil sonrisas.
Sonrisas que simulan
…
Caricia
Madre, madre, tú me besas,
pero yo te beso más,
y el enjambre de mis besos
no te deja ni m…
Memnón
Dormitando su vida el cocodrilo,
Bebe sangre del sol en la ribera,
Mientras toma el beduino de cantera
La esfinge que en l…
Ya pasó la estación de los calores
I
Ya pasó la estación de los calores,
y lleno el rostro de áspera fiereza,
…
A Rosario
Esta hoja arrebatada a una corona
que la fortuna colocó en mi frente
entre el aplauso fácil e indulgente
con que el primer e…
Mi retablo de Navidad
I
El niño Dios
De toda la pintoresca variedad del Nacimiento vistoso, -con el divino Infante, la Madre doncella, el Esposo pl&aacu…
Con lilas llenas de agua
...Rit de la fraícheur de l'eau.
&nbs…
Fantasía contenta con amor decente
Detente, sombra de mi bien esquivo,
imagen del hechizo que más quiero,
bella ilusión por quien alegre muero,
…
Apegado a mí
Velloncito de mi carne
que en mis entrañas tejí,
velloncito tembloroso,
¡duérmete apegado a m&i…
No quiso ser
No conoció el encuentro
del hombre y la mujer.
El amoroso vello
no pudo florecer.
Detuvo sus sent…
De La Vida.. Un Momento
Es una poesia corta escrita por mi grannn amigo Fernando García Alonso.
Amor empieza por desasosiego
Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos;
susténtase de lla…
La perla de la mora
Una mora de Trípoli tenía
Una perla rosada, una gran perla:
Y la echó con desdén al mar …
El león y la raposa
Estaba cojo una vez
un león viejo —no es nuevo
quien anda mucho mancebo
estar cojo a la vejez— .
Como no podí…
Miedo
Yo no quiero que a mi niña
golondrina me la vuelvan,
se hunde volando en el Cielo
y no baja hasta mi estera;
…
Los ojos pardos
Hay recuerdos que nunca,
pierden su encanto,
aunque el lloro los borre
de tristes años.
Así acaricia
…
De Atlántida
Lucen del Ocaso los pálidos cobres
y del mar que duerme, los blancos estaños,
y van derramando perfumes salobres
…
El sol, la rosa y el niño
El sol, la rosa y el niño
flores de un día nacieron.
Los de cada día son
soles, flores, niños …