Alba
El marido escarmentado
A un hombre de edad ya madura, por más que hasta ese momento había vivido siempre sin una esposa, se le ocurrió casarse…
Amor
¡Amar a una mujer, sentir su aliento,
y escuchar a su lado
lo dulce y armonioso de su acento;
tener su boca a nuestr…
Un superhombre
I
Enrique era un superhombre: todos sus amigos lo sabíamos de sobra.
Había leído a Nietzsche allá por el a&nti…
La casa encantada
Canción
Cada vez, cada vez que considero
Que no he de ver ya más al bien que adoro,
Suelo exclamar: «¿Por qué…
El elixir de larga vida
En un suntuoso palacio de Ferrara agasajaba don Juan Belvídero una noche de invierno a un príncipe de la casa de Este. En aqu…
El cofre del Cid
A Lucas T. Gibbes
Cuando la crisis era más terrible en Eukaria, la gran ciudad del nuevo Continente, el Rey de las Finanza…
Si yo tuviera cien millones
IV
Ahí tenéis los dos únicos medios que se me han ocurrido en toda mi vida para lograr la susodicha cantidad. — …
El miedo
Ese largo y angustioso escalofrío que parece mensajero de la muerte, el verdadero escalofrío del miedo, sólo lo he sent…
Para leer al atardecer
Uno, dos, tres, cuatro, cinco. Eran cinco.
Cinco correos sentados en un banco en el exterior del convento situado en la cumbre del Gran San…
La fuerza de la sangre
El flautista de Hamelin
Había una vez...
...Una pequeña ciudad al norte de Alemania, llamada Hamelin. Su paisaje era placentero y su belle…
La muñeca de porcelana
Una carta escrita por Tolstoi seis meses después de su matrimonio a la hermana más joven de su esposa, la Natacha de Guerra y …
Hombres necios
Redondillas
Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
…
La mujer
La carretera está muerta. Nadie ni nada la resucitará. Larga, infinitamente larga, ni en la piel gris se le ve vida. El sol la…
La misa de las ánimas
Pues eran un padre y una madre y ambos eran muy pobres y tenían tres hijos pequeños. Pero es que, además de ser tan pob…
No oyes ladrar los perros
—Tú que vas allá arriba, Ignacio, dime si no oyes alguna señal de algo o si ves alguna luz en alguna parte.
—No …
El entierro de las ratas
Mientras hablábamos, un hombre viejo -más viejo y más encorvado y lleno de arrugas incluso que la mujer apareció…
El sencillo Don Rafael
Sentía resbalar las horas, hueras, aéreas, deslizándose sobre el recuerdo muerto de aquel amor de antaño. Muy le…
El cuervo
Una vez, al filo de una lúgubre media noche,
mientras débil y cansado, en tristes reflexiones embebido,
…