Alba
Tío terrones
Leído por Alba
Emilia Pardo Bazán
En el pueblo de Montonera, por espacio de dos meses, no se habló sino del ejemplar castigo de Petronila, la hija del tío Crisp…
El gemelo
Leído por Alba
Emilia Pardo Bazán
La condesa de Noroña, al recibir y leer la apremiante esquela de invitación, hizo un movimiento de contrariedad. ¡Tanto …
La reja
Leído por Alba
Emilia Pardo Bazán
Sor Casilda alzó el pálido rostro, que sonrosaba una emoción repentina, y contestó a la tornera: -Voy, voy ahora…
El cuarto
Leído por Alba
Emilia Pardo Bazán
Gran batahola aquel día, en el siempre pacífico y silencioso palacio episcopal de Arcayla. Entradas y salidas de presbí…
La dentadura
Leído por Alba
Emilia Pardo Bazán
Al recibir la cartita, Águeda pensó desmayarse. Enfriáronse sus manos, sus oídos zumbaron levemente, sus arteria…
Jesusa
Leído por Alba
Emilia Pardo Bazán
El matrimonio vio, al fin, cumplidos sus deseos: la niña vino al mundo un 24 de diciembre, circunstancia que pareció señ…
Santa Baya de Cristamilde
Leído por Alba
Ramón del Valle-Inclán
I Doña Micaela de Ponte y Andrade, hermana de mi abuelo, tenia los demonios en el cuerpo, y como los exorcismos no bastaban a curarla…
Leyenda del gobernador y el escribano
Leído por Alba
Washintong Irving
En tiempos que pasaron, fue gobernador de la Alhambra un anciano y valeroso caballero, el cual, por haber perdido un brazo en la guerra er…
Tras siempre arder
Leído por Alba
Francisco de Quevedo
Tras siempre arder, nunca consumirme; y tras siempre llorar, nunca acabarme, tras tanto caminar, nunca cansarme; y tras si…
Belleza y amor
Leído por Alba
Rafael Pombo
¡Oh Padre, cuánto es bello El mundo que tú hiciste! No hay templo, no hay palacio. N…
Los dos amigos
Leído por Alba
Jean de la Fontaine
Alcibiades y Axioco, compañeros de cuerpo juvenil, bello y fornido, concertaron sus ansias, y pusieron semillas de …
La ciguapa
Leído por Alba
Francisco Javier Angulo Guridi
Por más que se haya dicho y se siga diciendo que la civilización del siglo en que vivimos no ha excluido cosa alguna de su ben…
Exilio
Leído por Alba
Alejandra Pizarnik
A Raúl Gustavo Aguirre. Esta manía de saberme ángel, Sin edad, Sin muerte en qué vivirm…
Cómo era
Leído por Alba
Juan Ramón Jiménez
¿Cómo era, Dios mío, cómo era? -¡Oh corazón falaz, mente indecisa!- ¿…
La mujer
Leído por Alba
Remy de Gourmont
Paulina pasó en el confesonario media hora muy grata. Conforme iba desprendiendo los pesados frutos del pecado, el árbol ali…
Junio. La noche de San Juan
Leído por Alba
Pedro Antonio de Alarcón y Julia de Asensi
Poco antes de dar las doce el reloj del Ayuntamiento, las veinticuatro como decimos hoy, se hallaban reunidos casi todos los habitantes de A…
La última página de Darío. Sol del domingo
Leído por Alba
Rubén Darío
Sol del domingo... Rásgase como un largo velo de tiempo y he aquí que se oye un cántico de campanarios; sois vosot…
La larva
Leído por Alba
Rubén Darío
Como se hablase de Benvenuto Cellini y alguien sonriera de la afirmación que hace el gran artífice en su Vida, de haber visto …