Alba
Romance satírico
Pues me hacéis casamentero,
Ángela de Mondragón,
escuchad de vuestro esposo
las gra…
Morir es retirarse, hacerse a un lado
Cenizas
La noche se astilló de estrellas
mirándome alucinada
el aire arroja odio
embellecido su ro…
Amantes
Una flor
No lejos de la noche
Mi cuerpo mudo
Se abre
A la delicada urgencia del rocío
Sonatina
La princesa está triste... ¿qué tendrá la princesa?
Los suspiros se escapan de su boca de fresa,
…
Nacimiento de Cristo
De la más fragante Rosa
nació la Abeja más bella,
a quien el limpio rocío
di…
Los que ignoran que están muertos
Los muertos — me había dicho varias veces mi amigo el viejecito espiritista, y por mi parte había encontrado, varias veces tam…
Si tú
El cielo se perderá:
muchacha campesina,
bajo el cerezo,
lleno de rojos gritos,
te deseo.
El cielo se borrar&…
El cuerpo y el alma
Pero es más triste todavía, mucho más triste.
Triste como la rama que deja caer su fruto para nadie.
M&aacu…
Primavera triste
El viejo Tòfol y la chicuela vivían esclavos de su huerto, fatigado por una incesante producción.
Eran dos &a…
Sobre aquellas palabras..
A First Spanish Reader
Solitude
RIE, y el mundo rie contigo:
Llora, y lloras solo.
Lo que la triste vieja tierra debe prestar es alegría
Pero ella …
El crimen de la calle de la Perseguida Armando Palacio Valdés
- Aquí donde me ve soy un asesino.
- ¿Cómo es eso, don Elías? - pregunté riendo, mientras le llenaba la c…
Griselda
Voy a contar de un marqués no una cosa magnífica, sino una solemne barbaridad, aunque terminase con buen fin; la cual no acons…
Una viuda
Rima XXXII
El amor que calla
Si yo te odiara, mi odio te daría
en las palabras, rotundo y seguro;
pero te amo y mi amor no se confía
a es…
Ante un cadáver
¡Y bien! aquí estás ya... sobre la plancha
donde el gran horizonte de la ciencia
la extensión de sus …
Volverla a ver
AL asomarme al balcón del hotel, estrenando la luz de la mañana, a aquel balcón que dominaba el caserío y el…