Alba
Un cuento
I
Cuando comprendí que era indispensable escribir un cuento, que me había comprometido solemnemente con el editor, al cual deb…
Un mendigo de amor
I
Joven, soltero, sin familia y rico, ¿qué más podía desear Carlos?
Una voz insidiosa, cuando las pasi…
La violación de Lucrecia
El jinete sin cabeza
Y el silencioso crepúsculo se arrebujaba entre la dulce meditación en que la llanura solía extasiarse. Las aves her&iac…
El marido complaciente
Toda Francia terminó por saber que el príncipe de Bauffremmont tenía más o menos los mismos gustos del cardenal …
Las llaves de la felicidad
En una oscura y oculta dimensión del Universo se encontraban reunidos todos los grandes dioses de la antigüedad dispuestos a g…
El hombre pone y Dios dispone
EL HOMBRE PONE Y DIOS DISPONE o LO QUE HA DE SER EL PERIODISTA
Gran cosa dijo el primero que anunció este proverbio, hoy tan trillado…
Una historia de amor
II
Se respiraba en el casón de Liduvina el aburrimiento de una oscura tristeza. Había en él rincones mohosos, siempre…
Los siete conejos blancos
Había una vez un rey que tenía una hija muy hermosa a la que amaba con todo su corazón. Su esposa, la reina, habí…
Iván el imbécil (Cap. 1)
En una comarca de cierto reino vivía un rico mujik.
Este mujik tenía tres hijos: Seman el …
La tienda de los fantasmas
Casi todo lo mejor y más valioso del universo puede comprarse por medio penique. Exceptuando, por supuesto, el sol, la luna, la…
Historia de Abdula, el mendigo ciego
El mendigo ciego que había jurado no recibir ninguna limosna que no estuviera acompañada de una bofetada, refirió al C…
La estrella sobre el bosque
Un día, cuando el diligente y apuesto camarero François se inclinó sobre el hombro de la bella condesa polaca Ostrovska…
No te rindas
No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
…
La noche de reyes
Por qué engañan los hombres a las mujeres. Por bonitas
Cuando el Sr. Poncet terminó de hablar, la anciana señora Míguez reiteró su tesis de que el género de vi…
Perlas de sabiduría
Había una vez en el lejano Oriente un hombre considerado muy sabio. Un joven viajero decidió visitarle para aprender de &eacu…
La española inglesa
Te espero
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,&…
San Agustín
13. Continuando Alipio la carrera regular de los estudios, que sus padres le habían encargado mucho que siguiese, antes que yo se fue…